sábado, 12 de marzo de 2016

¿PODEMOS CAMBIAR NUESTRO DESTINO?




La respuesta es sí pero no es nada fácil. ¿Qué es el destino para el psicoanálisis? Todos, por pertenecer a la cultura que pertenecemos y movernos en el mundo en el que nos movemos, vamos a tener que resolver el conflicto edípico: debemos renunciar al primer objeto de amor, la madre, y transferir esta energía, esta carga amorosa, erótica, a otros objetos. Este proceso lo vamos a realizar en los tres, cinco años de vida y va a estar determinado por lo que Freud denomina la Novela Familiar del Neurótico. Es decir, todos mucho antes de nacer formamos parte de una historia, vamos a ocupar en lugar que nos han preparado.